Menu

Panna cotta de azafrán, crumble anisado y salsa de miel y queso manchego

 

La panna cotta es un postre típico italiano a base de nata, de echo, su nombre significa “nata cocida”. Normalmente se acompaña con frutas, fresas, frutos rojos o mermelada de estos o de cualquier otra fruta. Es uno de mis postres favoritos por su suavidad, su textura y por supuesto su sabor, aparte de lo fácil que es de hacer.

Como os he dicho, sus ingredientes básicos son pocos, nata, leche, azúcar y gelatina. En este caso le hemos incorporado, a parte de un crumble y una salsa de miel y queso, un poco de oro de la mancha, el azafrán. A estas alturas todos conocemos esta increíble especia y aunque la inmensa mayoría lo relacionamos con arroces o guisos, os aseguro que es igualmente sorprendente en platos dulces. El azafrán tiene un sabor ligeramente amargo y deja un largo regusto en cada bocado, junto a la vainilla, la nata y el azúcar hacen un bocado exquisito, creerme. Bueno, no me creáis, probarlo y lo comprobareis.

panacota_azafran_2015_10_13_4015_p

Y como nuestra panna cotta de azafrán quedaba muy sola en el plato, hemos decidido acompañarla con un crumble anisado (que va de miedo con el azafrán) y una salda de miel y queso manchego (que se note de donde somos).

Que más deciros, que este postre esta buenísimo y que con lo fácil de hacer que es, no tenéis excusas para no hacerlo. Vamos al lío:

Ingredientes para 4 personas:
Para la panna cotta:
200ml de nata
175ml de leche entera
4 laminas de gelatina
1/2 vaina de vainilla
1 sobre pequeño de azafrán molido de la Mancha
azúcar (al gusto, pero recomiendo la mitad de la cantidad de nata que usemos)

Para el crumble:
100gr harina
100gr azúcar
50gr mantequilla fría
1/2 cucharada pequeña de anís estrellado en polvo

Para la salsa de miel y queso manchego:
100ml de nata
1 cucharada pequeña de miel
10gr de queso manchego semicurado (o al gusto)

Para el caramelo de la decoración:
azúcar

Vamos a empezar con la panna cotta. En un cazo, juntamos la nata, la leche, el azúcar y el interior de la 1/2 vaina de vainilla, mezclamos bien y ponemos a calentar. Mientas ponemos a hidratar las laminas de gelatina en agua fría. Cuando empiece a calentar la nata añadimos el azafrán (yo recomemiendo un sobrecito de los que venden de azafrán molido, pero podeis echarle a vuestro gusto) y removemos hasta que se halla incorporado totalmente, cuando rompa a hervir retiramos del fuego y añadimos la gelatina escurrida. Mezclamos bien, dejamos reposar 5 minutos y rellenamos los moldes de nuestra elección, en este caso he utilizado flaneras. Dejamos enfriar y posteriormente metemos en la nevera al menos 1-2 horas.

Seguimos con la salsa. En otro cazo, calentamos la nata con la miel, añadimos el queso y removemos hasta que se integre todo bien, ponemos a punto de azúcar si fuese necesario y reservamos en la nevera.

Terminamos con el crumble. En un bol mezclamos la harina con el azúcar y el anís en polvo, añadimos la mantequilla fría y mezclamos con las manos, no te preocupes si quedan grumos, esa es la gracia del crumble. Cuando este todo bien mezclado lo ponemos en una bandeja en el horno a 180º durante unos 15 minutos, pero OJO! Cada horno es un mundo así que vigilarlo, se trata de que se dore pero que no se queme. Reservamos.

Vamos a montar el plato. Tan sencillo como poner un poco del crumble en el plato, acompañarlo con la panna cotta, (os recomiendo desmoldarla sumergiendo el recipiente unos segundos en agua caliente) y regandola con la salsa de miel y queso bien fría. Si queréis podéis decorarla con figuras de caramelo. Como veis no tiene complicación. Espero que os guste!!

Fuente: Cocina Mientras Pueas

Bookmarked By

Categorias:   Dulces y Postres, Uncategorized

Comentarios